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Por primera vez se reúnen los escritos completos de Donald W. Winnicott, compilados, editados y comentados por un equipo de académicos winnicottianos. Presentadas cronológicamente en 12 volúmenes, las Obras Completas del psicoanalista inglés constituyen un conjunto de observaciones clínicas, consultas de niños y niñas, textos psicoanalíticos, correspondencia, así como trabajos inéditos de temáticas que siguen siendo de interés para lectores contemporáneos (como la salud mental en la infancia, la maternidad, o sus conceptos de “madre suficientemente buena” y “objeto transicional”). -
Este libro ofrece una lectura a contrapelo de la filosofía kantiana que desemboca en una propuesta lúcida, fresca y renovada de su pensamiento político. Para llevar a cabo esta tarea, Macarena Marey toma distancia de las interpretaciones liberales o individualistas sobre Kant (presente en autores como Rawls o Habermas) y pone en el centro de la escena el talante republicano de su concepción de la sociedad. En esa clave, Marey atiende al rol que juega la soberanía popular, el papel de lo colectivo, el problema de la propiedad y la posesión común de la Tierra en la configuración de una filosofía política que, en palabras de la misma autora, nos permite descubrir un Kant “soberanista-popularista que se encaminó en la senda de la teoría crítica”. Marey construye, por tanto, de manera muy precisa y generosa “nuevos sentidos” alrededor del pensamiento político de Kant, y lo hace sabiendo que solamente tendiendo puentes entre la modernidad y nuestro presente es como vamos a encontrar las claves para imaginar la comunidad de los iguales que exigen estos tiempos de despojo generalizado de la naturaleza y de colapso precipitado del neoliberalismo mundial. Luciana Cadahia -
Los artículos que se reúnen en este volumen tratan la problemática de la violencia estructural en el tratamiento de humanos y animales. La idea de que nos podemos apropiar de otras formas de vida supone un modo de consideración de lo humano desde la subjetividad moderna, y el modelo propietario soberano del existente humano, con derecho de vida y de muerte sobre todo lo que es. Desplazado ese derecho sobre la vida de otro existente humano al gobernante en la constitución de la sociedad civil, el propietario se sigue arrogando el derecho sobre la vida de aquellas formas de vida que considera inferiores (mujeres, niños, animales) y naturalizando que esas vidas son pensables en términos de capital. Frente a las vidas apropiadas de forma natural, sentimos, presentimos, sabemos que la vida (de los otros) es inapropiable, extraña, respetable en su vulnerabilidad y fragilidad. -
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En Universales. Feminismo, deconstrucción, traducción, Étienne Balibar problematiza la noción de universal, clarificando los debates sobre el sentido y el valor del universalismo. Esta noción, discutida calurosamente hoy en día (podríamos hablar de una “querella del universalismo” como antes, a propósito del humanismo) no podría ser unívoca, debe ser pluralizada, o más bien diferenciada, por dos razones cuyo conjunto produce una dialéctica sin fin establecido: por una parte, toda enunciación del universal (por ejemplo, los “derechos del hombre”) está situada en un marco geográfico e histórico (que podemos llamar: una civilización) que la afecta en su forma y contenido; por otra parte, la enunciación de lo universal no es tanto un factor de unificación de los seres humanos, como de conflicto entre ellos y con ellos mismos. La traducción fue realizada por Jacques Lezra, Iván Trujillo y Francisca Gómez, quienes además contribuyeron con los posfacios a la obra. -
Una ecología de los signos recoge siete ensayos dedicados a interrogar las relaciones entre las configuraciones de los modos de experiencia (artística, vital, corporal) y los modos en los que podemos captar su diferenciación y sus declinaciones. Apoyados por la tradicción que convoca Deleuze, y del lado de nombres como los de Simondon, Guattari o Ruyer, entre otros. Sauvagnargues pareciera construir un trayecto que atraviesa campos, ejes temáticos y problemas, para advertir distintos mundos que coexisten y que son como burbujas de signos que llaman a detenerse sobre ellos y que, forzando a pensar, nos abren de par en par a una comunicación experimental donde se individua lo que somos o llegamos a ser. El punto de partida es la influencia motriz que adquiere el arte en la filosofía deleuziana. Desde la publicación en 1964 de un primer ensayo sobre Proust, donde Deleuze empieza a explorar la literatura, hasta su interés posterior en las artes no discursivas como la pintura, la música o el cine, el filósofo francés traza una trayectoria que se desplaza, así, desde el lenguaje hacia la materia de la percepción y hacia las imágenes y signos de distintas naturalezas. -
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Una ecología de los signos recoge siete ensayos dedicados a interrogar las relaciones entre las configuraciones de los modos de experiencia (artística, vital, corporal) y los modos en los que podemos captar su diferenciación y sus declinaciones. Apoyados por la tradicción que convoca Deleuze, y del lado de nombres como los de Simondon, Guattari o Ruyer, entre otros. Sauvagnargues pareciera construir un trayecto que atraviesa campos, ejes temáticos y problemas, para advertir distintos mundos que coexisten y que son como burbujas de signos que llaman a detenerse sobre ellos y que, forzando a pensar, nos abren de par en par a una comunicación experimental donde se individua lo que somos o llegamos a ser. -
El coronavirus, producto de la mundialización, desencadena un mecanismo de fuerzas técnicas, económicas, dominadoras y al mismo tiempo cuestiona el modelo de crecimiento. Esta crisis sanitaria proviene de nuestras condiciones de vida, de alimentación y de intoxicación. Lo que era “divino” se ha vuelto humano, demasiado humano, como dice Nietzsche. La lupa viral aumenta los rasgos de nuestras contradicciones y de nuestros límites. Lo que golpea nuestra puerta es un principio de realidad. La muerte, que habíamos exportado con las guerras, que pensábamos confinada a algunos otros virus y los cánceres, está aquí, acechando en la esquina. Descubrimos que somos humanos, pero seguramente ni sobrehumanos ni transhumanos. ¿Demasiado humanos? O bien, ¿no habrá que comprender que nunca es posible serlo demasiado? -
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Un trívium para Vicente Huidobro es un proyecto estético político… a partir de la novela-film Cagliostro, Miguel Ruiz Stull abordará el exceso de escritura, por ende, exceso de muerte que retiene exceso de vida en la obra de Vicente Huidobro. El trívium de Miguel Ruiz Stull inicia con una visita al “Prefacio” de Cagliostro, donde el autor advierte la presencia de una suerte de programa de escritura en Huidobro –la invención de una retórica– donde poética y montaje fotográfico se encuentran, donde pantalla y página exhiben una estructura única: “Era una noche especial para el martillo de los monederos falsos y los galopres de los lobos históricos. A la derecha del lector, la lluvia y la fragua activa de la tempestad; a la izquierda, una selva y colina”. Con Cagliostro, Manifiestos y Altazor de testigos, Miguel Ruiz Stull describe una diveridad de operaciones, composiciones y procedimientos que nos permiten comprender la profundidad del proyecto creacionista. En estos ensayos, el autor presenta un estudio implacable sobre la estética en Huidobro, eso sí, en el horizonte de la dimensión estético-política de la obra de Vicente Huidobro. -
Tres generaciones de psicoanalistas para un mismo linaje. Este libro es el relato de una aventura; es la saga del encuentro entre tres psicoanalistas que alguna vez emprendieron un viaje, una deriva por su historia que es nuestra historia, por su memoria, que es la nuestra. En esta etapa gris de la historia, en medio de una comunidad psicoanalítica donde frecuentemente las instituciones demandan la sacralización de las teorías y donde los maestros exigen una adhesión acrítica; aquí, donde tan a menudo el anatema reemplaza a la controversia y, en su lugar, las guerras de prestigio se desatan para ahogar la reflexión; aquí, entre nosotros/as, Ana, Mariana y Lila han sabido construir un espacio colectivo, una usina capaz de iluminar las vías de recomposición del pensamiento crítico para poner a trabajar aquella sentencia freudiana: “la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social”, y poder, así, dibujar magistralmente “el oficio de analista”. Juan Carlos Volnovich -
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En un vívido relato, Little muestra su trabajo con pacientes psicóticos y cómo debió utilizar sus propias áreas psicóticas para poder pensar no “parecido” a ellos, sino de la “misma manera” que ellos. Para esto echó mano de lo que dio en llamar “unidad básica” o “estado primario de indiferenciación total”, memoria de acontecimientos corporales muy primitivos que son lo que más importan y suelen mostrarse como acting outs, siempre acechados por la amenaza de aniquilación. Esta “unidad básica” se origina tiempo atrás en la dupla madre-bebé y, mal transitada, genera patologías graves, mientras que bien transitada auspicia la neurosis, la salud y la experiencia estética. -
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Si hay algo que se le debe al marxismo, es su aproximación crítica al problema de la dominación y, por consiguiente, de la violencia. De acuerdo con Derrida, este tendría que ver, en primer lugar -al menos en cuanto lugar más directamente dado a la experiencia y especulación- con la cuestión y el problema de la hegemonía: de las fuerzas poderosas que se alzan sobre las más débiles hasta subyugarlas, de jerarquizaciones y distinciones históricas, arbitrarias. Y de cómo estas fuerzas en conflicto no tienen su origen en una pura dimensión política sino, más profundamente, en la economía. En el fondo de las transacciones económicas hay un peligro que acecha; pero también una oportunidad: la de operar otro modo de abordaje crítico de la violencia. Más que una violencia económica, habría que pensar una economía de la violencia; economía que tendría que estar, a su vez, desde siempre ya quebrada o subvertida por su propio objeto, por la violencia misma. -
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Tiempo y espacio. Perspectivas desde el psicoanálisis y el arte, es una fascinante colección de artículos de destacados psicoanalistas y pensadores de todo el mundo. El libro incluye imaginativas discusiones sobre cuestiones como el concepto de apres-coup, la circularidad del tiempo en la experiencia analítica, la relación dialéctica de lo finito y lo infinito en el trabajo psicoanalítico, y la paradójica relación de interioridad y exterioridad que subyace a la creatividad de todo tipo. Tiempo y espacio. Perspectivas desde el psicoanálisis y el arte, cobra vida a medida que los autores exploran, desde una multiplicidad de perspectivas, el lugar del arte en el psicoanálisis y el lugar del psicoanálisis en el arte. -
Teología del capital encara una genealogía de la economía en su dimensión religiosa, poniendo de manifiesto los orígenes de orden teológico o religioso que fundan categorías económicas que hoy se consideran como objetos racionales y naturalizados. Se trata en este libro de mostrar cómo las diferentes categorías de la economía política adoptan su fuente en categorías religiosas o teológicas. Así, en cada una de ellas, a saber, el mercado, la moneda, el interés, la contabilidad, la propiedad, el trabajo o la técnica, se intenta comprender cómo se transformaron en una relación de contradicción con el proceso de secularización. -
“…Hay que leer a Hegel mientras, acompañándolas, describe las curvas del movimiento espiritual y -por así decirlo- acompaña con el oído especulativo a los pensamientos, como si fuesen notas” (Adorno). ¿Cómo leer con la compañía de este oído especulativo? ¿Ese oído especulativo que abriría la filosofía hegeliana, y que implicaría estar atento a la huella que deja la singularidad de cada paso, corriendo incluso el riesgo, como dice el mismo Adorno, de intentar salvar en el concepto lo que en principio se opone a él? Este oído especulativo, que hace temblar la filosofía de Hegel, reconoce en el elemento de la música la compañía de ‘lo inaprensible e imperecedero’ que empuja al concepto a rastrear cada vez los detalles, bajo él. (…) Antes de toda caricatura hecha de Hegel, ¿no podemos ver en el suyo un texto atento a los detalles de su propia escucha? O mejor, ¿no podemos oír su escucha, escuchar su escucha quizá, es decir, reconstruir el modo en que la filosofía hegeliana escucha la música? -
A comienzos de los años 2000, el consenso de Silicon Valley se desmorona. Desigualdades enormes, estancamiento de la productividad, inestabilidad endémica… la nueva economía no ha hecho su aparición. Los algoritmos son omnipresentes, pero eso no significa que el capitalismo se haya civilizado. Por el contrario. La tesis de este libro es que con la digitalización del mundo se produce una gran regresión. Retorno de los monopolios, dependencia de los sujetos a las plataformas, confusión de la distinción entre lo económico y lo político: las mutaciones en marcha transforman la calidad de los procesos sociales y dan una nueva actualidad al feudalismo. La obra comienza por proponer una genealogía del consenso de Silicon Valley, poniendo de manifiesto las cinco paradojas que lo socavan. -
Este libro mantiene con sujeto tabulado I notas relaciones de cercanía y complicidad, sin pretender continuar algo iniciado. Figuras nombra afecciones, pasiones, enunciaciones históricas, ausencias que apaciguan angustias y desdichas. Las figuras, que insinúan fantasmas que nos gozan, se presentan como argumentos que succionan fuerzas de una existencia, a la vez que abrazan su fragilidad. Una astucia de la sujeción consiste en presentarse como libertad y difundir la contaminación propietaria: el hablante siente como posesión aquello que lo posee. -
¿Qué sucede si se intenta pensar, hasta las últimas consecuencias, sin la fábula de sujetol ¿Cómo sería la vida sin las ideas de .ser, identidad, sí mismo, psiquismo?, ¿cómo sería sin relaciones de propiedad (mi cuerpo, mi pensamiento, mi vida) y sin relaciones de atribución (heroico, seductora, psicótico)?, ¿cómo serían las proximidades y distancias entre dos, tres, veinte, miles, sin la idea de unidad? Este libro desea cuestionar la idea de sujeto o partir desde esa fábula hasta alcanzar un punto en el que ya no sea posible el regreso. -
DESOLACIÓN La bruma espesa, eterna, para que olvide dónde me ha arrojado la mar en su ola de salmuera. La tierra a la que vine no tiene primavera: tiene su noche larga que cual madre me esconde. El viento hace a mi casa su ronda de sollozos y de alarido, y quiebra, como un cristal, mi grito. Y en la llanura blanca, de horizonte infinito, miro morir inmensos ocasos dolorosos. ¿A quién podrá llamar la que hasta aquí ha venido si más lejos que ella sólo fueron los muertos? ¡Tan sólo ellos contemplan un mar callado y yerto crecer entre sus brazos y los brazos queridos! Los barcos, cuyas velas blanquean en el puerto vienen de tierras donde no están los que son míos; sus hombres de ojos claros no conocen mis ríos y traen frutos pálidos, sin la luz de mis huertos. Y la interrogación que sube a mi garganta al mirarlos pasar, me desciende, vencida: hablan extrañas lenguas y no la conmovida lengua que en tierras de oro mi vieja madre canta. Miro bajar la nieve como el polvo en la huesa; miro crecer la niebla como el horizonte, y por no enloquecer no cuento los instantes, porque la noche larga ahora tan sólo empieza. Miro el llano extasiado y recojo su duelo, que vine para ver los paisajes mortales. La nieve es el semblante que asoma a mis cristales: ¡siempre será su albura bajando de los cielos! Siempre ella, silenciosa, como la gran mirada de Dios sobre mí; siempre su azahar sobre mi casa; siempre, como el Destino que ni mengua ni pasa, descenderá a cubrirme, terrible y extasiada. -
Los problemas inherentes al modelo republicano tradicional parecen agravarse para una América Latina inmersa en la globalización financiera y sus diversos mecanismos de acumulación, dejando en evidencia que las formas históricas de organización de la sociedad han quedado subsumidas al proceso de valoración capitalista, exponencialmente competitivo y globalmente articulado. La producción capitalista que ha sido históricamente destructiva se muestra ahora, a diferencia del siglo XIX y gran parte del XX, como un proceso sin mediaciones ni contrapesos, cuestión que desoculta los secretos del viejo orden liberal: la complicidad entre guerra y acumulación moderna; el estado de excepción como regla de un derecho que se auto-inmuniza de la violencia subalterna (de la vida precaria), inoculando en ella la violencia mítica de la ley; el pacto social como garante de la propiedad y los privilegios del hombre privado, pero no sólo del hombre abstracto que Marx criticó como límite del imaginario burgués, sino de las corporaciones como instancias transnacionales de derecho privado que monopolizan la condición soberana de la excepción. -
Mucho antes de la afirmación de los feminismos “post-humanistas”, Beauvoir advertía sobre la estrecha vinculación entre la humanidad y lo masculino: “la humanidad es masculina y el hombre define a la mujer”. Advertencia crítica que no hace sino ahondar en una ya antigua querella: el feminismo no es una “comunidad de mujeres”. O, dicho en otras palabras, el feminismo no es un humanismo. Lejos de las corrientes utilitarias, que señalan que el feminismo siempre ha sido una forma política para la consecución de ciertos fines prácticos que calzan plenamente con la idea de “individuo” de la tradición liberal, el feminismo busca la transformación de la política moderna y no su adecuación. -
…inscribamos sin decir palabra la leyenda, en grandes caracteres monumentales, mayúsculas o minúsculas indistintas (regresando todo a la lengua, lo propio y lo común), inscribamos el acontecimiento de lengua sobre la estela (por tanto, sin puntuación), inscribamos la chance, de un tirón, sobre una piedra (ella nos esperará), sobre una mesa (él la dispone para comer, vertical), por lo tanto, sobre un cuadro ofrecido (expuesto) a la esponja, lo siguiente: ESPONJEAR DE ACÁ EN MÁS A PARTIR DE ÉL PERO QUE SABE A PARTIR DE HOY Y DE MÍ QUERRÁ DECIR EN LA LENGUA FRANCESA O MÁS BIEN REFRANCESADA COLONIZADA UNA VEZ MÁS DESDE LOS BORDES DEL MEDITERRÁNEO MARE NOSTRUM ESPONJEAR HABRÁ QUERIDO DECIR YA LAVAR LIMPIAR APROPIAR BORRAR POR LO TANTO POR EJEMPLO EL NOMBRE DE PONGE PERO TAMBIÉN CUMPLIR CON UNA ORDEN DE PAGO INSCRIBIR EL NOMBRE DE LOS PONGE FIRMAR PONGE FIRMAPONJEAR MARGINAR/FIRMAR AL MARGEN EN NOMBRE DE PONGE -
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El libro Sexo y Psicoanálisis, una mirada a la intimidad adulta inicia el proyecto editorial colección Juegos Analíticos de Grupo Winnicott Chile. Se plasman aquí reflexiones teóricas y clínicas de distintos autores que presentan perspectivas actuales y personales sobre este tema central para el psicoanálisis. Se enfoca la sexualidad, no solo en su aspecto pulsional o simbólico, sino que también desde la materialidad de la genitalidad y de la sexualidad como un acto. Los editores de este libro Carmen Gloria Fenieux C., y Rodrigo Rojas J., quienes, a su vez, son autores de algunos capítulos del mismo, invitaron a otros psicoanalistas a retomar la sexualidad desde esta perspectiva, orientados principalmente por la tradición del pensamiento de Donald W. Winnicott. -
El crimen solo atañe al ser humano, que lleva en sí una culpabilidad y el sentido moral de lo que es o no es necesario, incluso antes de haber cometido la menor falta. El crimen crece con él, hasta adoptar proporciones espantosas. ¿Cuál es la causa de esta suerte de maldición? El psicoanálisis pone en primer plano del deseo inconsciente el parricidio y el incesto, otorgando el primer lugar en el orden de causalidad a la angustia del incesto, al parricidio y a la criminalidad que son sus consecuencias. La raíz infantil del crimen permanece inconsciente y “reprimida”. No se quiere saber nada con el deseo incestuoso. Este libro trata acerca de la angustia del incesto maternal, el trauma sexual del incesto paternal y por último del incesto con la hermana, el más desconocido, que será objeto de una atención particular. Examina, finalmente, las consecuencias criminales que no son más que una lente de aumento de una culpabilidad siempre en obra. -
Las nociones de “humano” y de “sujeto” con las que operan las “humanidades” están en cuestión y crisis desde hace mucho tiempo. No solo la idea de la muerte de Dios, es decir, de todo principio arkhico fundacional, incluido el sujeto, ha puesto en jaque a la filosofía desde la segunda mitad del siglo XIX, sino que con el avance de la revolución industrial un fantasma comenzó a asediar a las humanidades, el fantasma de lo maquínico. Si consideramos que la noción de “humano” se gesta básicamente a partir de la exclusión, diferencia, límite con lo animal, podríamos señalar que, en la época de lo posthumano, reaparecen y nos revisitan los fantasmas de la máquina y de lo animal. -
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Psicoanálisis y revolución es un manifiesto, por lo tanto, un llamado urgente. Es una invocación a desentrañar una situación que la historia ha encubierto con diversas estrategias ideológicas. Por esta pendiente, Ian Parker y David Pavón-Cuéllar han respondido a ese llamado por aquello que debe ser vuelto a escuchar.
Escuchar y separar, en este caso al psicoanálisis, de sus distorsiones ideológicas. Denunciar las diferentes capturas y recuperaciones del psicoanálisis y de la psicología crítica que el capitalismo neoliberal ha logrado efectivizar. Las academias, las instituciones, las profesiones han logrado separar al psicoanálisis de aquellas huellas históricas donde se puso en juego de un modo valiente una alianza histórica con el marxismo.
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¿Qué es el objeto pequeño a? Tal vez hoy respondería diciéndole que escuche, que oiga a un melancólico. Él les dirá: “Yo soy aquello que lo infecta, lo he envenenado, soy la desgracia del mundo, usted no logrará zafarse de mí. Usted no tiene sino una solución: o bien yo me expulso o bien usted me liquida”. Esto es, a decir verdad, algo muy pretencioso, pero al mismo tiempo micro-maníaco. Basta entonces con escuchar a un melancólico para hacerse una idea de aquello que sería el objeto pequeño a, puesto que habitualmente nos encontramos gobernados por este objeto pequeño a sin saberlo. Siempre estamos girando en torno a él sin poder agarrarlo. Es aquello que causa la desgracia de nuestras vidas, así como nuestras repeticiones. No por haberse divorciado siete veces, Charles Chaplin cambió de mujer. [Lee el prólogo del libro haciendo clic aquí] -
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Esta publicación está compuesta por cuatro entrevistas a psicoanalista que fueron fundamentales en la recepción del pensamiento lacaniano en Chile. Los cuatro relatos aquí reunidos dan cuenta del paso del psicoanálisis tanto en la propia historia de cada uno de los entrevistados, como también de una memoria que el psicoanálisis entrega a Chile. Se trata de piezas y fragmentos a través de los que los psicoanalistas Michel Thibault, Colette Debeuf, Rafael Parada y Jaime Coloma, retratan una recepción posible del psicoanálisis lacaniano en nuestro país. -
Postsoberanía. Literatura, política y trabajo nos lleva un paso más allá en la búsqueda de lo que Foucault llamó una ontología del presente. En un diálogo implícito con recientes desarrollos que exploran el lugar de la cultura, la post-hegemonía, la razón imperial o, lo que refiriéndose a la hegemonía del capital, Cabezas denomina postsoberanía, el autor demuestra con brillo y contundencia que la ligazón soberana ha sido la fundación última de nuestro presente. Y si bien ese presente hoy se resquebraja bajo nuestros pies, este libro nos recuerda que otras modalidades de existencia estuvieron desde siempre socavando su autoridad. Tres de estas modalidades aparecen ejemplarmente articuladas en su implicación de una historia a la vez universal y latinoamericana bajo los nombres de literatura, política y trabajo. -
Cuando el siglo pasado tocaba a su fin y se aguardaba la llegada de un nuevo milenio, Jacques Derrida denunciaba que un acto de denegación estaba en curso: aquel que pretendía neutralizar la necesidad espectral. Este brillante libro de Gabi Balcarce surge de la exigencia crítica, es decir, también deconstructiva y responsable, de pensar la espectralidad junto a la hospitalidad en una coyuntura histórica que ya no es la de Derrida sino la de un milenio que apuesta por un posthumanismo para la filosofía y la política del ser-con-otrxs. Dos desafíos que se presentan, entonces, en una convergencia. Por un lado, estudiar la espectralidad, distinta del tradicional Espíritu reivindicado por la tradición metafísica, en la obra de Derrida, significa cuestionar todos los naturalismos y dar lugar a la plasticidad de un concepto que permite desmontar la primacía de lo humano. -
¿Qué sucede con el pensar cuando se ha puesto a la naturaleza al borde del colapso y la sociedad se halla en el abismo de la desigualdad? El pensamiento crítico es interpelado ¿Cesó su potencia, esa capacidad de intervenir, de hacer venir lo que remedia? Aparece, subsiste como débil potencia entre los débiles, perdura bajo el peso de la facticidad, con frustraciones sin cicatrizar. Aun así, en esta atmósfera tóxica, busca aire fresco, alienta la búsqueda. Mientras todo prosigue hacia lo peor. Al parecer, no hay crítica capaz de torcer esa dirección. Se ratifica la devastación. Hasta los mandatos se ratifican. Has de cambiar la vida. Has de transformar al mundo. Pero la vida se encuentra dañada. Y la naturaleza arde.