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Tres generaciones de psicoanalistas para un mismo linaje. Este libro es el relato de una aventura; es la saga del encuentro entre tres psicoanalistas que alguna vez emprendieron un viaje, una deriva por su historia que es nuestra historia, por su memoria, que es la nuestra. En esta etapa gris de la historia, en medio de una comunidad psicoanalítica donde frecuentemente las instituciones demandan la sacralización de las teorías y donde los maestros exigen una adhesión acrítica; aquí, donde tan a menudo el anatema reemplaza a la controversia y, en su lugar, las guerras de prestigio se desatan para ahogar la reflexión; aquí, entre nosotros/as, Ana, Mariana y Lila han sabido construir un espacio colectivo, una usina capaz de iluminar las vías de recomposición del pensamiento crítico para poner a trabajar aquella sentencia freudiana: “la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social”, y poder, así, dibujar magistralmente “el oficio de analista”. Juan Carlos Volnovich -
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Publicado en 2014, La verdad me pertenece incluye una pieza epónima y otros tres textos dramáticos. La obra La verdad me pertenece propone reconstruir el enfrentamiento de dos mujeres, Mia y Mannopper, que, luego de la Segunda Guerra Mundial, se acusan mutuamente de haber colaborado con el enemigo. Esta pieza ficticia está inspirada en documentos de archivos de los años 1946-1957 y sigue el hilo de diversos interrogatorios que exponen las dificultades de discernir entre lo verdadero y lo falso en esos años de posguerra. Historia(s) escenifica unos testimonios perturbadores en torno a una agresión sexual y las pesadillas del pasado confrontadas con el presente; en Ecografía, asistimos al monólogo de una mujer embarazada angustiada por el recuerdo de una madre loca e infanticida; Entiérrame expone el diálogo de dos mujeres que padecen la asfixia del control patriarcal. La pieza teatral La verdad me pertenece obtuvo el primer premio en el Concurso literario nacional, en 2013. -
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Este libro narra modos de obrar de trabajadoras y trabajadores del hospital Domingo Cabred, amparados en el Programa de Rehabilitación y Externación Asistida impulsado desde 1999 por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Experiencias, también, pensadas en colaboración con un Equipo de Capacitación de la Escuela Superior de Sanidad de la Provincia de Buenos Aires y un Grupo de Investigación de la Facultad de Psicología UBA que dirige el Proyecto UBACyT (2014-2017) Representaciones de Sujeto y Subjetividad en el movimiento de “Lo Grupal” en la Argentina: presupuestos teóricos y consecuencias clínicas, institucionales, éticas, políticas. Este libro da cuenta de una intervención entre un equipo clínico en un hospital público y un equipo de investigación de una universidad pública. Intervención que obliga a pensar qué urge hacer y pensar en los espacios públicos. -
La posibilidad de anudar máquina y archivo a través del acopio de imágenes no es algo inverosímil, menos aún si ello se encuentra bajo un pensamiento de la destrucción y el documento, de la barbarie y la cultura. La tradición maquínica se vuelve aún más pertinente si anudamos el medium, que es el origen de la máquina o el motor que le da su energía, con el futuro del arkhé, que busca el domicilio y la preservación del saber en el archivo. De ahí que el afán destructivo ingrese en aquella paradoja que junto con proveer conocimiento arrasa también con su preservación: la máquina es aquí la energía que moviliza toda acción, la potencia, acaso la dinámica del torrente en el sentido clásico, que hace del archivo un fin, un lugar donde llegar para asegurar el saber, a la vez que un espacio político que es necesario devastar; en ello consiste pues toda batalla cultural. -
Trump, Putin, Le Pen, Orbán, Netanyahu, Meloni, Milei o Modi… Una nueva internacional fascista se despliega con fuerza. Por más ultranacionalistas que sean, sus figuras dialogan entre sí, sus estrategias y teorías circulan, inoculando el veneno de una internacional del odio. En La nueva internacional fascista, Ugo Palheta descifra las lógicas globales de un neofascismo atravesado por la obsesión identitaria, el odio a la igualdad y el culto al orden. Analiza las alianzas transnacionales, el rol de los mecenas –Estados, élites económicas–, el auge de las ideologías masculinistas y conspiracionistas, y las fuerzas de atracción de este proyecto autoritario. -
¿Por qué indicios en lugar de caracteres, signos, marcas distintivas? Porque el cuerpo escapa, nunca está asegurado, se deja presumir pero no identificar. Siempre podría no ser más que parte de otro cuerpo más grande que tomamos por su casa, su coche o su caballo, su asno, su colchón. Podría no ser más que un doble de este otro cuerpo pequeñito y vaporoso que llamamos su alma y que sale de su boca cuando muere. Disponemos solamente de indicaciones, de huellas, de improntas, de vestigios. -
Esta serie de intervenciones heterogéneas intentan pensar la problemática relación entre historia y destrucción desde el punto de vista de la planetarización del nihilismo y el consecuente agotamiento del orden categorial moderno, incluyendo el universitario. Para tal efecto, se renuncia a un discurso disciplinario hegemónico y se elaboran interrogantes que resuenan a nivel histórico, teórico y literario. Se trata de pensar los procesos flexibles de acumulación, las formas post-fordistas de violencia, la transformación del Estado, la guerra y la soberanía, en tensión con otras formas históricas de imaginación que resisten su total nihilización. -
Libro pionero y original, Más allá de la subalternidad sitúa en nuevas coordenadas la interpretación educativa de Gramsci y renueva los diálogos teóricos con referentes de los estudios educativos: Piaget, Freire, Vygotsky, Bourdieu y Foucault. Pero además, exige una aproximación desacralizada, es decir, exige su traducción a otras realidades educativas que no son las propias de Europa occidental. Se trata de deambular creativamente la tensión entre la vanidad de aldea (aquella que se enorgullece de evitar toda “contaminación” con estudios europeos) y la aplicación acrítica de insumos foráneos. La teoría crítica latinoamericana guarda una rica historia en este sentido y, en particular, con el pensamiento gramsciano. -
La crítica conserva un aura. Tiene que ser purísima. Pero esa pureza no aparece como una abstracción sino como algo concreto, incluso como lo más concreto y en cierto modo lo más cortante, filoso. La crítica ya hizo hábito el repudio a lo que ata, a la regularidad, la servidumbre voluntaria. Hábito, eso que hace al sacerdocio. Si religión significa releer, la religión de la crítica practica la relectura disidente, el dogma de la heterodoxia. El crítico habita en esa habitación en crisis, la pone en crisis. Tal hogar no cesa de trabajar en la ecología de la crisis y la critica. Tampoco cesa de desviarse del hábito curvando espacios, partiendo temporalidades, dejando hábitos y hogares, reescribiendo con lengua afilada. La escritura crítica no oculta su pertenencia a concepciones expresivas. La crítica escribe, responde a un mandato, y hace un uso prescriptivo del lenguaje. Escribir, acción realizativa, astillamiento de temporalidades internas a cada campo de intervención crítica. Cambiante caleidoscopio de explicaciones, giros de atenciones sin modos de resolver. -
Pocos trabajos abordan, con intención comparativa, la irrupción, los triunfos electorales y los experimentos gubernamentales de las fuerzas protofascistas —de claro carácter reaccionario, ultraliberal y antidemocrático— en Brasil y Argentina. El ensayo de Javier Lifschitz es uno de ellos, y lo hace centrándose en las complejas relaciones entre la memoria política, las políticas de la memoria y los sujetos que construyen y luchan por esas memorias. El autor también investiga las condiciones materiales, discursivas y subjetivas que posibilitaron la emergencia y la permanencia de las extremas derechas. La tesis que sostiene señala los serios riesgos de desmontaje de las memorias políticas construidas durante las transiciones y las democracias posdictatoriales, que parecían consolidadas como parte de los consensos políticos de ese período. Un ejemplo es la lucha por la memoria, la verdad y la justicia de los movimientos de derechos humanos frente a los abyectos crímenes cometidos por el terrorismo de Estado. -
Este libro mantiene con sujeto tabulado I notas relaciones de cercanía y complicidad, sin pretender continuar algo iniciado. Figuras nombra afecciones, pasiones, enunciaciones históricas, ausencias que apaciguan angustias y desdichas. Las figuras, que insinúan fantasmas que nos gozan, se presentan como argumentos que succionan fuerzas de una existencia, a la vez que abrazan su fragilidad. Una astucia de la sujeción consiste en presentarse como libertad y difundir la contaminación propietaria: el hablante siente como posesión aquello que lo posee. -
¿Qué sucede si se intenta pensar, hasta las últimas consecuencias, sin la fábula de sujetol ¿Cómo sería la vida sin las ideas de .ser, identidad, sí mismo, psiquismo?, ¿cómo sería sin relaciones de propiedad (mi cuerpo, mi pensamiento, mi vida) y sin relaciones de atribución (heroico, seductora, psicótico)?, ¿cómo serían las proximidades y distancias entre dos, tres, veinte, miles, sin la idea de unidad? Este libro desea cuestionar la idea de sujeto o partir desde esa fábula hasta alcanzar un punto en el que ya no sea posible el regreso.