La Cebra ediciones

  • ¡Al ladron!

    $ 27.000
    ¿Por qué algunos de los filósofos más importantes del siglo XX han elaborado conceptos de anarquía indispensables para comprender la situación contemporánea del pensamiento en materia de ética y política, sin nunca, sin embargo, reconocerse como anarquistas, ni movilizar un verdadero pensamiento del anarquismo, ni conseguir tampoco destituir la lógica de gobierno, a pesar de que adoptaban, contra la imposición de los modelos piramidales, el lenguaje geográfico de la superficie, los pliegues y la derrota de las vistas desde arriba? Como si el anarquismo fuera algo inconfesable, que habría que ocultar aún cuando se le roba lo esencial: la crítica de la dominación y de la lógica de gobierno.
  • En este libro, la filósofa Barbara Stiegler y el historiador Christophe Pébarthe intentan elaborar en conjunto una historia y una filosofía democráticas de la democracia. Para ello, regresan a la raíz de este régimen y destacan su singularidad, con el objetivo de abordar los problemas contemporáneos de la democracia.
  • ¿Un sujeto?

    $ 20.000
    “…Yo diría hoy que eso a lo que estamos constreñidos a llamar ‘sujeto’, a falta a veces de otro término para designar a un existente singular expuesto al mundo, no ‘es’ nada que pueda tratarse como el sujeto de atribuciones posibles (X es grande, moreno, erudito, orgulloso…) sino que ‘es’ solamente en el movimiento que lo expone al mundo, es decir, a las posibilidades de sentido. […] Dicho de otro modo, lo que adviene es que el existente se deshace de toda pertenencia, asignación y propiedad para enviarse, dirigirse, dedicarse a… nada distinto al hecho mismo de existir, de estar expuesto a rencuentros, a sacudidas, a encadenamientos de sentido. Cada vez es un ‘advenir’, un ‘producirse’ y un ‘jugarse’ en el que seguramente puede reconocerse un ‘sí mismo’ pero solo reconociendo al mismo tiempo que ese ‘sí mismo’ (ese sujeto) se encuentra infinitamente alejado, arrojado detrás y delante, por el choque mismo del ‘advenir’…”
  • En tiempos en que la industrialización de nuestros modos de vida no cesa de destruir el medioambiente y la salud de los organismos, ¿cómo pensar en un gobierno democrático de la vida y de los vivos? Esta es la cuestión que afronta “Hay que adaprtarse”. Tras un nuevo imperativo político. “Hay que adaptarse”. Estas palabras se oyen en casi todas partes y en todos los ámbitos de nuestra vida. ¿De dónde viene ese sentimiento confuso, cada vez más opresivo y compartido, de un retraso generalizado, reforzado a su vez por el permanente requerimiento de adaptarse al ritmo de las mutaciones de un mundo complejo? ¿Cómo explicar esa colonización progresiva del campo económico, social y político por el léxico biológico de la evolución? Barbara Stiegler presenta en este libro las prehistorias de la retórica actual, omnipresente en el darwinismo y el liberalismo estadounidense, al tiempo que recupera poderosas resistencias a la retórica de la adaptación a lo largo del siglo XX.
  • ¿Por qué indicios en lugar de caracteres, signos, marcas distintivas? Porque el cuerpo escapa, nunca está asegurado, se deja presumir pero no identificar. Siempre podría no ser más que parte de otro cuerpo más grande que tomamos por su casa, su coche o su caballo, su asno, su colchón. Podría no ser más que un doble de este otro cuerpo pequeñito y vaporoso que llamamos su alma y que sale de su boca cuando muere. Disponemos solamente de indicaciones, de huellas, de improntas, de vestigios.
  • El contacto casi ininterrumpido de niños y adolescenetes con las pantallas genera trastornos de la comunicación y de la atención, dificultades de aprendizaje y de comprensión, provoca angustias y altera profundamente las relaciones familiares y sociales… Apoyándose en el estudio de numerosos casos de todas las edades y medios sociales, la psicóloga Sabine Duflo explica los procesos que conducen a estos diferentes síntomas, comúnmente tratados como enfermedades aunque, en la mayoría de los casos, constituyen respuestas a un entorno en el cual lo digital ha remplazado a lo humano. Duflo propone un método adaptado a cada edad basado en recomendaciones sencillas para combatir la toxicidad de las pantallas.
  • Entre 1980 y 1982 el filósofo Patricio Marchant elabora un proyecto de libro a propósito de la fotografía, que surge en medio de su obra más destacada (Sobre Árboles y Madres [1984]) y de un aparentemente silencioso trabajo en torno al vínculo entre escritura, hispanismo y judaísmo. Esta inflexión se puede rastrear en textos que Marchant publicará durante los años 80, no obstante el proyecto en torno a la foto –recogido aquí a partir de material de archivo inédito–, ha debido permanecer menos reconocible en su alcance programático. Siendo algo más que un libro sobre la fotografía como arte, se juega en él la exploración de una escritura deconstructiva que abarca varias de las problemáticas confrontadas por el autor en distintos momentos: la situación de los legados testamentarios y la muerte de la madre, el trabajo con las relaciones personales y con los nombres, la crítica al logocentrismo y la guardia de lo contemplado, las intrigas del inconsciente y el don de la separación, entre otras.
  • El “anarchivismo” es la pesadilla del orden actual. Los aparatos gubernamentales y la banca internacional, los servicios de inteligencia y las agencias de seguridad, las empresas de software y las compañías transnacionales, los grandes inversores y la ciudadanía dócil, todas ellas, todos ellos, yo mismo, parecemos trazados por el pincel de Goya soñando con la organización político-económica de los registros.
  • La imaginación narrativa de la lengua del antropoceno es la imaginación del fin del diseño. A pesar de la falta de consenso para determinar el inicio de la época del antropoceno, es posible advertir que la aparición del concepto pone en escena el reconocimiento de un límite. Para el caso latinoamericano ese límite es la imaginación teórica y política que se despliega en el diseño político republicano y democrático a partir del siglo XIX y las formas de la crítica del siglo XX. El diseño de la emancipación tendrá en el dispositivo letrado su artefacto de proyección principal.
  • En el eclipse del asombro, en el nihilismo: Aristóteles. Con ese nombre se designa un ánimo, pasiones, perspectivas, búsquedas, expansiones. Se presenta un tejido que sigue a un maestro y disiente con él, que traza síntesis, zurce un mundo, recorre, observa, piensa, experimenta. Se sigue la conmoción de las acciones científicas, artísticas, filosóficas. Se muestra una poética: la eternidad por el cielo; la justicia, la belleza, la verdad por la vida activa.
  • Autorretrato en Patricio Marchant presenta una tesis de archivo, una proposición que busca alterar un orden de lectura, una determinada composición archivológica. Intentando aprehender la cosa Marchant, la causa que estructura su filosofía, ensayando una interrupción de la lógica proposicional que organiza el corpus de su obra, la hipótesis que se adelanta en la figura del tiento observa en la cuestión de la imagen, en lo que las artes visuales donan como cuestión de la imagen, el centro ausente que dispone el gesto filosófico y antifilosófico de la escritura de Marchant. Gesto en que se soporta un movimiento en donde la cosa pareciera sostenerse a sí misma, “hablar por sí misma”, dando lugar a una excitación general, a una indeterminación común a todo acto, a todo intento de representar lo que ahí se expone —mudo o locuaz— ante la mirada.
  • Casas

    $ 20.000
    La casa es un envoltorio. Ella nos protege, y en los sueños a menudo representa nuestro cuerpo. Pero si bien es un refugio, conserva una parte de misterio. Un piso que cruje es quizá un fantasma que pasa; un objeto largo tiempo perdido y encontrado es todo un pasado que resurge. Sin embargo, la casa se comparte. Salvo que uno viva como un ermitaño, nunca está solo en su casa. Esta contiene una familia, así no fuera sino por los recuerdos que dejaron quienes allí vivieron; así se crea su alma. Los deseos, expresados o silenciosos, de quienes allí habitan se cruzan, se encuentran, se oponen; así se fabrica el inconsciente de la casa.
  • ¿Por qué es importante concentrarse en el fenómeno de hacer cosas sin palabras? Por supuesto, podemos hacer cosas con palabras: los matrimonios, los bautismos, las declaraciones de culpabilidad emitidas por un juez, son ejemplos concretos de esa performatividad. Los enunciados lingüísticos no sólo sirven para constatar hechos del mundo, sino también para realizar cosas en él. Pero la performatividad entendida como mera realización material también opera en el ámbito de los materiales silentes. De hecho, esta performatividad precede históricamente a la lingüística, al menos si aceptamos que primero hubo oxidación y cristalización, y luego contratos bilaterales, sonetos y teorías sociales.
  • Cada día que pasa, sentimos que peligra más y más la vida de los vivientes en este mundo: cambio climático, sequías, erosión de los suelos por monocultivos, uso de sustancias pesticidas tóxicas para todo tipo de vida, comunidades (humanas, animales, vegetales) que son desplazadas desde sus lugares de habitación por emprendimientos industriales, tala de bosques, uso de terrenos para cría de animales de producción, etc. Las comunidades (de los) vivientes están constantemente amenazadas porque uno de los modos de lo viviente (lo humano) se asentó sobre la faz de la tierra desde la creencia de ser dueño y señor de todo el resto. Nos corresponde, desde la filosofía, la tarea de pensar esa comunidad (que somos) con todos los vivientes. Así lo hacen, a lo largo de estas páginas, Sebastián Chun, Gabriela Balcarce, Idoia Quintana Domínguez, Mónica B. Cragnolini, María Luisa Pfeiffer, Juan Pablo Sabino, Hernán J. Candiloro, Guadalupe Lucero y Paula Fleisner.
  • Consignas

    $ 17.000
    Consignas puede ser presentado como un pequeño índice lexical con que abordar la geografía de una lengua en crisis, como una especie de esbozo inconcluso del abecedario político y cultural de la izquierda y del tiempo presente. La orden dictada por la consigna es la de la intervención, la de un poder o fuerza performativa que se pone en movimiento en cada declaración, en cada acto de existencia. Consignas pone en movimiento una “conversación’/ una especie de “confrontación amistosa” que no termina de decidirse sobre el destino de lo puesto en movimiento.Tanteos, movimientos en zigzag, negaciones, caracterizan un intercambio intelectual que desconfía de las geografías heredadas y de los estados de la lengua marxista. Tras la segmentariedad de la línea zigza-geante es posible observar un común movimiento de reflexión. Oscar Ariel Cabezas y Miguel Valderrama sobrehilan los movimientos de esta conversación. La guía de viajes, el pequeño índice lexical o el abecedario político sirven aquí como excusa o justificación al libre despliegue de un patrón de pensamiento, a la simetría de un trazo que no pertenece ni a uno ni a otro interlocutor.
  • Bitcoin es una tecnología, antes que económica o financiera, profundamente política: es el sueño de Marx vuelto realidad. Protocolo de intercambio de informaciones perfectamente transparente (cada quien posee el registro sobre el cual las informaciones se escriben), descentralizado (nadie tiene su control) y, sin embargo, infalsificable (validado mediante pruebas de trabajo), indescifrable (las informaciones están encriptadas) e inviolable (la integridad de la cadena se verifica constantemente), Bitcoin permite producir consenso de manera descentralizada.
  • La crítica conserva un aura. Tiene que ser purísima. Pero esa pureza no aparece como una abstracción sino como algo concreto, incluso como lo más concreto y en cierto modo lo más cortante, filoso. La crítica ya hizo hábito el repudio a lo que ata, a la regularidad, la servidumbre voluntaria. Hábito, eso que hace al sacerdocio. Si religión significa releer, la religión de la crítica practica la relectura disidente, el dogma de la heterodoxia. El crítico habita en esa habitación en crisis, la pone en crisis. Tal hogar no cesa de trabajar en la ecología de la crisis y la critica. Tampoco cesa de desviarse del hábito curvando espacios, partiendo temporalidades, dejando hábitos y hogares, reescribiendo con lengua afilada. La escritura crítica no oculta su pertenencia a concepciones expresivas. La crítica escribe, responde a un mandato, y hace un uso prescriptivo del lenguaje. Escribir, acción realizativa, astillamiento de temporalidades internas a cada campo de intervención crítica. Cambiante caleidoscopio de explicaciones, giros de atenciones sin modos de resolver.
  • Este libro atesora memorias: la idea de inconformidad como impugnación de las formas establecidas, la crítica de las figuras de sujeto y subjetividad, la postulación de las demasías como rarezas insumisas, el elogio de una común debilidad indócil frente al imperativo de la fuerza. La práctica de una escritura que se impide el uso del verbo ser para averiguar qué le pasa al pensar cuando no ancla en atributos fijos ni en esencias.
  • Demasías locuras normalidades puede leerse como protesta contra arrogancias de los manuales diagnósticos y los lugares comunes de las psicologías. Si prácticas mayoritarias conforman escuelas y modelos de aplicación, clínicas menores desaprenden lo establecido y se declaran inaplicables. Si prácticas mayoritarias cautivan adeptos y consagran fórmulas que se repiten desapasionadas, clínicas menores bullen en soledades abismadas en lo que ignoran. Desde que el habla del capital comprende que tiene que gobernar deseos, alienta cuadrículas de sensibilidades clasificadas. Entre las distinciones más resonantes todavía reina la de la neurosis, psicosis y perversiones, completada con sumas de particiones estadísticas. También otras dividen personalidades trastornadas en bordes, psicopatías, fragmentaciones. Y así, muchos encofrados más. Estas meditaciones sobre demasías locuras normalidades encienden y apagan mojones en lo inconmensurable. Cada vez, la clínica solicita arrojos que se atrevan a la desposesión de lo ya sabido.
  • La filosofía de Heidegger es un lugar de quiebre, el punto en el que el pensamiento experimenta su tragedia extrema y sin embargo es capaz de sobreponerse a ella. En cuanto punto de ruptura, podemos encontrar en la obra de Heidegger “momentos políticos” no subordinados, sin embargo, a una tendencia de concreción inmediata. Tal vez lo decisivo está en la meditación de la técnica, que promueve “efectos políticos” de importancia justamente por haber eludido una implicación directamente política. ¿Hay un “impolítico” heideggeriano? ¿El conjunto a-político / político –el intento de conversión en términos políticos de la tradición espiritual alemana en el ‘33– no es desplazado, en el último Heidegger, por lo impolítico en tanto deconstrucción de la política como valor (y a la vez como aspecto central de la técnica), sin retorno posible, sin embargo, a las antiguas tablas de la Kultur; sin referencia posible a los valores de lo a-político o bien, más precisamente, al “espíritu”?
  • Vivimos en un mundo que ha hecho de la ley el marco que define lo que es pensable e impensable, decible e indecible, posible e imposible en él. Sin la ley, sin el pensamiento que la acompaña y que instaura el deber como categoría cardinal del pensamiento y la acción, no habría para nosotros necesidad alguna. Sin embargo, muchas tradiciones y muchos pueblos han vivido sin esta exigencia, o han vivido plegándola en direcciones inauditas, extrañas, inusuales, incompatibles con las lecciones que Occidente ha extraído de ella.
  • Este libro narra modos de obrar de trabajadoras y trabajadores del hospital Domingo Cabred, amparados en el Programa de Rehabilitación y Externación Asistida impulsado desde 1999 por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Experiencias, también, pensadas en colaboración con un Equipo de Capacitación de la Escuela Superior de Sanidad de la Provincia de Buenos Aires y un Grupo de Investigación de la Facultad de Psicología UBA que dirige el Proyecto UBACyT (2014-2017) Representaciones de Sujeto y Subjetividad en el movimiento de “Lo Grupal” en la Argentina: presupuestos teóricos y consecuencias clínicas, institucionales, éticas, políticas. Este libro da cuenta de una intervención entre un equipo clínico en un hospital público y un equipo de investigación de una universidad pública. Intervención que obliga a pensar qué urge hacer y pensar en los espacios públicos.
  • A través de un intenso y sutil diálogo con su nieta Zohra, Jean Ziegler sostiene en este libro que el capitalismo –y el orden caníbal que este impuso sobre el planeta– tiene que ser destruido. Ni mejorado ni retocado, sino que radicalmente destruido para que sea posible inventar una nueva organización social y económica del mundo.
  • En este libro, Renaud Garcia realiza una crítica anarquista o socialista a la deconstrucción. ¿La naturaleza humana? Ficción peligrosa. ¿La razón analítica? Instrumento de uniformización cultural. ¿La verdad? Objeto relativo que esconde dispositivos de poder. ¿El lenguaje? Carcelero de la creatividad. ¿El universalismo? Fachada de Occidente para dominar el mundo. ¿El cuerpo? Materia moldeable a merced de las innovaciones tecnológicas. Tales son los lugares que se han vuelto comunes del pensamiento de la deconstrucción.
  • Si la percepción es un tamiz, ¿qué decir de lo que pasa a través de sus redes, qué decir de lo que se le escapa? ¿Qué queda entonces de las percepciones no calificadas, de las sensaciones desvanecidas, de las cosas que apenas anotamos, apenas esbozamos? ¿Cuáles son sus influencias, sus acciones en nosotros? ¿Dónde se alojan los miedos nocturnos inexpresables, los horrores agazapados tras los ojos cerrados y la epifanía vivida por Chandos ante la visión de una regadera olvidada junto a un árbol? ¿Qué economía subterránea se trama más acá de lo que hace mundo? ¿Qué hay, finalmente, del mundo más acá del lenguaje? ¿Qué hay del infra-mundo? […] El infra-mundo es el ambiente de las sensaciones no objetivadas, de las impresiones inconscientes, de los acontecimientos que apenas notamos, o que no notamos lo suficiente como para recordarlos. Los territorios recubiertos por lo sensible son vastos. Su administración es riesgosa, precaria. Lo sensible no es, sin embargo, asimilable a su formulación. En la resistencia de las formulaciones de lo sensible perdura el infra-mundo. En efecto, toda sensación esconde un impresentable que no es, sin embargo, neutralizado por la percepción, algo que solo está enmascarado. Así, el espacio sensible no es reductible al espacio de representación.
  • El título “El Porvenir de Hegel” se presenta como una afirmación, como una respuesta, anticipada y positiva, a la pregunta ¿tiene Hegel un porvenir? Esta pregunta se plantea inevitablemente al final de un siglo en cuyo curso el pensamiento filosófico, al mismo tiempo que celebra la grandeza de Hegel y reconoce su deuda con él, se comprometió decididamente en un movimiento de distanciamiento, si no de rechazo, ante la forma que dicho pensamiento juzgaba como totalizante e incluso totalitaria, y que se creía plegada en el idealismo especulativo. Hoy es imposible considerar el porvenir de Hegel como adquirido o reconocido pasivamente. Este porvenir debe él mismo advenir; todavía tiene que ser experimentado y formado. La presente obra intenta abocarse a dicha formación.  
  • Ante el avance del capital, empecinado en conquistar territorios cada vez más recónditos tanto dentro como fuera de nosotros mismos, la apuesta de este libro es contribuir a una crítica social y cultural que la emprenda contra un rasgo constitutivo del capitalismo, a partir del momento en que se encara como un movimiento de reproducción indefinida del valor: su denegación constante de la vida en su dimensión cualitativa y sensible.
  • En este ensayo, Zineb Fahsi –profesora y practicante de yoga–, lleva a cabo una crítica al yoga contemporáneo. ¿Cómo esta práctica meditativa antigua, desarrollada por pequeños grupos marginales en la sociedad india a mediados del primer milenio antes de nuestra era, cuyo objetivo era liberar el alma humana del ciclo de los renacimientos (samsara), se ha propagado por Occidente llegando a transformarse en una perfecta herramienta de despolitización al servicio del capitalismo en su fase neoliberal?
  • Elogio de la razón mundana. Antropología política en Kant”, de Nuria Sánchez Madrid, es, en palabras de José Luis Villacañas, “el ejercicio poderoso de una crítica que no está destinada a los reaseguramientos escolastizantes y estériles de la razón, sino fundamentalmente a las desestabilizaciones de sus intensificaciones dogmáticas, rituales, que ya sabemos constituyen un hábito de falsas seguridades que siempre amenaza con descarriar a la razón. Desde este punto de vista, se trata de una crítica sin fin, que tiene como misión preservar la insondabilidad de lo humano, su apertura de mundos. La primera batalla de esta tradición siempre es ofrecernos otro Kant menos seguro de lo que desearían los que se resisten al carácter abierto de la experiencia histórica. Me gusta ver este libro de Nuria Sánchez Madrid en esta línea y desearía saludarlo como una máquina de producción de skepsis sobre Kant, en la mejor tradición de la tesis de Marquard. Frente a esta batalla, los que andan instalados paradójicamente en un Kant eterno, son incapaces de entender hasta qué punto se han refugiado en una actitud dogmática. El mérito de este libro consiste, justamente, no tanto en desvelar estas actitudes antifilosóficas y anacrónicas, sino en mostrarnos un Kant que no puede ser dogmatizado, un Kant inseguro, que no demanda un reaseguramiento filológico imposible (el Kant cosificado se basa sobre decisiones arbitrarias de elenco sobre los textos canónicos, que son inviables), sino que libera la potencia de la crítica frente a esas obturaciones que el propio Kant levantó con sus resabios organicistas y cosmológicos.
  • Embriaguez

    $ 17.000
    “La embriaguez expresa, en su sentido más apretado -de la familia de la prensa, de la presión- el jugo que se comunica de los licores absorbidos. Extrae, exuda, destila, es decir, concentra, calienta, evapora y sublima. Lo sublimado es el espíritu, lo impalpable, lo inmaterial. Es inspiración, es soplo, es fuera de lugar y tiempo, presente concentrado en sí y que llamamos presencia de espíritu: toque vivo instantáneo de una verdad revelada. La embriaguez revela, es decir, se revela, a si misma, y no revela un secreto. Se revela como impulso y vuelo del espíritu: entusiasmo, entrada en la morada de los dioses, desborde del saber, derrame de gracia. La embriaguez es condición del espíritu, hace sentir su carácter absoluto, es decir, su separación de todo lo que no es espíritu (todo lo que es condicionado, determinado, relativo, encadenado). La embriaguez misma es la absolutización, el desencadenamiento, la ascensión libre hacia el afuera del mundo. Es el goce: la identidad en el abandonarse al empuje que desata lo idéntico, el cuerpo resumido a su espasmo, a un suspiro o un grito arrancados, exclamación entre lágrima y lava”.
  • A propósito del sexto centenario de su muerte, Erich Auerbach señaló que una conmemoración de Dante podría traspasar los ámbitos académicos solo si la cultura que lo celebra logra hacerse de la fuerza y el coraje necesarios para reconocer al destino como último juez. Sin duda Auerbach escribía bajo el influjo de Dante, que hizo del daimon uno de los más hermosos poemas que hemos conocido. Para Dante, una existencia reprochable es aquella que no asume los riesgos que implica la producción de una vida distintiva y singular, sabiendo, de antemano, que la posibilidad de fracasar nunca se detiene en su asedio.
  • Este libro pone en escena ciertos modos de funcionamiento de los regímenes de visibilización y de imaginación que modelan a los cuerpos, a sus modos de relacionarse y de aparecer en la cultura, terreno donde, como sabemos, se (re)elaboran las biopolíticas que le dan forma a lo que en la matriz heterosexual se reconoce como “vida vivible” o, incluso, sencillamente, como “vida” o “humanidad.”
  • ¿Cómo escribir sobre aquello que no se puede capturar por medio de la palabra? Transcribir una imagen fílmica sería como trasladar una obra pictórica al lenguaje musical: una pretensión, en definitiva, impracticable. Sin embargo, la crítica de cine implica vivir entre lenguas. A partir del cruce entre feminismo, enfoques de género y estudios visuales, los ensayos que componen este libro exploran las relaciones entre poder y espacio, arquitectura y afectos, corporalidad y actuación, errancia y capitalismo, arte y comunidad. Con la mirada puesta en cinco películas latinoamericanas contemporáneas, se indagan ciertas posiciones del deseo que desplazan los confines de los géneros y las sexualidades.
  • El libro, un álbum de sombras, esboza una caracterización del nihilismo y tantea usos del silencio en un campo en el cual ética y estética son uno y lo mismo (Ludwig Wittgenstein). Entendiendo la estética como una reflexión acerca de la sensibilidad, se focaliza la problemática de la indiferencia y su tejido de sentidos políticos y morales, haciendo referencia a exterminios contemporáneos, en especial la desaparición de personas en la Argentina, y diversas formas de humillación institucional. Luego de analizar los modos de presentación del nihilismo en el derecho, aun en la "cultura de los derechos humanos'/ y los fenómenos de cristalización de la memoria de un pasado de exterminio, el estudio se centra en la problemática de la atención. Atención y silencio cálido (Simone Weil) se sostienen como condiciones prioritarias para evitar la reificación y el embotamiento, la buro-crátización de la memoria y el empobrecimiento de la experiencia que provocan actos de crueldad y la continuidad de exclusiones y aniquilaciones. La cultura de la memoria, cuyo prisma es el pasado, puede mantenerse alejada de los exterminios e imposiciones de dolor y humillación del presente, de las nuevas víctimas que se convierten en tales bajo condiciones sensibles que las tornan ocultas, no sentidas.
  • Geschlecht III es un texto que parecía perdido para siempre. En los años 1980 Jacques Derrida había proyectado una serie de cuatro ensayos que contiene la parte sustancial de su explicación (Auseinandersetzung) ante el pensar de Heidegger. Hasta su publicación en 2018, la parte principal de este proyecto, que el lector tiene ahora en sus manos por primera vez traducido al castellano, había permanecido inédita. Geschlecht, palabra alemana intraducible, amalgama polisémica bastante seductora que ha magnetizado a Jacques Derrida: sexo, raza, familia, raigambre, estirpe, tronco, generación, línea, especie, género, pueblo, nación, humanidad, todo eso hace al “Geschlecht“ suficientemente propicio y atractivo para el pensamiento derridiano, que se esfuerza por hablar de aquello que Heidegger habría tenido, en apariencia, dificultad para abordar, a saber, los temas políticos y sexuales que consideraba como demasiado ónticos y derivados como para merecer una discusión o un pensamiento, y que tiende, en todo caso, a pasar en silencio.
  • El ambiente artificial en el que se despliega la vida en el planeta potencia un conjunto de interrogantes –algunos ya clásicos, otros novedosos– sobre los modos de existencia de los artefactos, sistemas y objetos técnicos que permean cada una de nuestras acciones. Parte importante de estos interrogantes se ocupa de las transformaciones que este ambiente artificial genera en la experiencia moral, política y cognitiva de los individuos, instituciones y sociedades
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