Catálogo

  • Entre 1980 y 1982 el filósofo Patricio Marchant elabora un proyecto de libro a propósito de la fotografía, que surge en medio de su obra más destacada (Sobre Árboles y Madres [1984]) y de un aparentemente silencioso trabajo en torno al vínculo entre escritura, hispanismo y judaísmo. Esta inflexión se puede rastrear en textos que Marchant publicará durante los años 80, no obstante el proyecto en torno a la foto –recogido aquí a partir de material de archivo inédito–, ha debido permanecer menos reconocible en su alcance programático. Siendo algo más que un libro sobre la fotografía como arte, se juega en él la exploración de una escritura deconstructiva que abarca varias de las problemáticas confrontadas por el autor en distintos momentos: la situación de los legados testamentarios y la muerte de la madre, el trabajo con las relaciones personales y con los nombres, la crítica al logocentrismo y la guardia de lo contemplado, las intrigas del inconsciente y el don de la separación, entre otras.
  • ¿Cómo escribir sobre aquello que no se puede capturar por medio de la palabra? Transcribir una imagen fílmica sería como trasladar una obra pictórica al lenguaje musical: una pretensión, en definitiva, impracticable. Sin embargo, la crítica de cine implica vivir entre lenguas. A partir del cruce entre feminismo, enfoques de género y estudios visuales, los ensayos que componen este libro exploran las relaciones entre poder y espacio, arquitectura y afectos, corporalidad y actuación, errancia y capitalismo, arte y comunidad. Con la mirada puesta en cinco películas latinoamericanas contemporáneas, se indagan ciertas posiciones del deseo que desplazan los confines de los géneros y las sexualidades.
  • Publicado en 2014, La verdad me pertenece incluye una pieza epónima y otros tres textos dramáticos. La obra La verdad me pertenece propone reconstruir el enfrentamiento de dos mujeres, Mia y Mannopper, que, luego de la Segunda Guerra Mundial, se acusan mutuamente de haber colaborado con el enemigo. Esta pieza ficticia está inspirada en documentos de archivos de los años 1946-1957 y sigue el hilo de diversos interrogatorios que exponen las dificultades de discernir entre lo verdadero y lo falso en esos años de posguerra. Historia(s) escenifica unos testimonios perturbadores en torno a una agresión sexual y las pesadillas del pasado confrontadas con el presente; en Ecografía, asistimos al monólogo de una mujer embarazada angustiada por el recuerdo de una madre loca e infanticida; Entiérrame expone el diálogo de dos mujeres que padecen la asfixia del control patriarcal. La pieza teatral La verdad me pertenece obtuvo el primer premio en el Concurso literario nacional, en 2013.
  • El libro, un álbum de sombras, esboza una caracterización del nihilismo y tantea usos del silencio en un campo en el cual ética y estética son uno y lo mismo (Ludwig Wittgenstein). Entendiendo la estética como una reflexión acerca de la sensibilidad, se focaliza la problemática de la indiferencia y su tejido de sentidos políticos y morales, haciendo referencia a exterminios contemporáneos, en especial la desaparición de personas en la Argentina, y diversas formas de humillación institucional. Luego de analizar los modos de presentación del nihilismo en el derecho, aun en la "cultura de los derechos humanos'/ y los fenómenos de cristalización de la memoria de un pasado de exterminio, el estudio se centra en la problemática de la atención. Atención y silencio cálido (Simone Weil) se sostienen como condiciones prioritarias para evitar la reificación y el embotamiento, la buro-crátización de la memoria y el empobrecimiento de la experiencia que provocan actos de crueldad y la continuidad de exclusiones y aniquilaciones. La cultura de la memoria, cuyo prisma es el pasado, puede mantenerse alejada de los exterminios e imposiciones de dolor y humillación del presente, de las nuevas víctimas que se convierten en tales bajo condiciones sensibles que las tornan ocultas, no sentidas.
  • Pocos trabajos abordan, con intención comparativa, la irrupción, los triunfos electorales y los experimentos gubernamentales de las fuerzas protofascistas —de claro carácter reaccionario, ultraliberal y antidemocrático— en Brasil y Argentina. El ensayo de Javier Lifschitz es uno de ellos, y lo hace centrándose en las complejas relaciones entre la memoria política, las políticas de la memoria y los sujetos que construyen y luchan por esas memorias. El autor también investiga las condiciones materiales, discursivas y subjetivas que posibilitaron la emergencia y la permanencia de las extremas derechas. La tesis que sostiene señala los serios riesgos de desmontaje de las memorias políticas construidas durante las transiciones y las democracias posdictatoriales, que parecían consolidadas como parte de los consensos políticos de ese período. Un ejemplo es la lucha por la memoria, la verdad y la justicia de los movimientos de derechos humanos frente a los abyectos crímenes cometidos por el terrorismo de Estado.
  • La noción de Ley está siempre en una situación paradojal: sus presupuestos son puestos en duda constantemente, pero la Ley sigue imperando. Massimo Cacciari atraviesa en este libro diversos ámbitos del pensar contemporáneo en los que la noción de Ley muestra ese carácter paradójico: desde el ámbito jurídico (Schmitt) al matemático (Brouwer); desde la pintura (Malevic, Klee, Mondrian) a la reflexión sobre la actividad artística (Florenskij); desde el ejercicio literario (Kafka) al pensamiento filosófico (Rosenzweig).
  • Música ficta

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    Cuatro escenas compones este libro, todas ellas consagradas a Wagner. Las dos primeras (Baudelaire, Mallarmé), tienen lugar en una secuencia histórica enmarcada por la guerra del 70 y la Comuna, donde se anuncia —y se prefigura— el desencadenamiento mundial de las naciones y de las clases. Las otras dos (Heidegger, Adorno), en el siglo veinte, se dan mientras ciertos efectos del wagnerismo, que no son solo ideológicos, se hacen sentir y cuando la confusión de lo “nacional” y de lo “social” parece solidificarse en una configuración política monstruosamente inédita. En los dos casos, el arte y la política actúan en conjunto, pero no bajo la forma de una política del arte, ni mucho menos bajo aquella de un arte de la política. Se trata, con mayor seriedad, de la estetización —de la figuración— de lo político. Estas cuatro escenas enmarcan y contribuyen tal vez a comprender la “verdadera escena”, ese acontecimiento filosófico sin duda importante: aquella que sanciona la ruptura de Nietzsche con Wagner.
  • Los problemas inherentes al modelo republicano tradicional parecen agravarse para una América Latina inmersa en la globalización financiera y sus diversos mecanismos de acumulación, dejando en evidencia que las formas históricas de organización de la sociedad han quedado subsumidas al proceso de valoración capitalista, exponencialmente competitivo y globalmente articulado. La producción capitalista que ha sido históricamente destructiva se muestra ahora, a diferencia del siglo XIX y gran parte del XX, como un proceso sin mediaciones ni contrapesos, cuestión que desoculta los secretos del viejo orden liberal: la complicidad entre guerra y acumulación moderna; el estado de excepción como regla de un derecho que se auto-inmuniza de la violencia subalterna (de la vida precaria), inoculando en ella la violencia mítica de la ley; el pacto social como garante de la propiedad y los privilegios del hombre privado, pero no sólo del hombre abstracto que Marx criticó como límite del imaginario burgués, sino de las corporaciones como instancias transnacionales de derecho privado que monopolizan la condición soberana de la excepción.
  • Teología del capital encara una genealogía de la economía en su dimensión religiosa, poniendo de manifiesto los orígenes de orden teológico o religioso que fundan categorías económicas que hoy se consideran como objetos racionales y naturalizados. Se trata en este libro de mostrar cómo las diferentes categorías de la economía política adoptan su fuente en categorías religiosas o teológicas. Así, en cada una de ellas, a saber, el mercado, la moneda, el interés, la contabilidad, la propiedad, el trabajo o la técnica, se intenta comprender cómo se transformaron en una relación de contradicción con el proceso de secularización.
  • Vivimos en un mundo que ha hecho de la ley el marco que define lo que es pensable e impensable, decible e indecible, posible e imposible en él. Sin la ley, sin el pensamiento que la acompaña y que instaura el deber como categoría cardinal del pensamiento y la acción, no habría para nosotros necesidad alguna. Sin embargo, muchas tradiciones y muchos pueblos han vivido sin esta exigencia, o han vivido plegándola en direcciones inauditas, extrañas, inusuales, incompatibles con las lecciones que Occidente ha extraído de ella.
  • Elogio de la razón mundana. Antropología política en Kant”, de Nuria Sánchez Madrid, es, en palabras de José Luis Villacañas, “el ejercicio poderoso de una crítica que no está destinada a los reaseguramientos escolastizantes y estériles de la razón, sino fundamentalmente a las desestabilizaciones de sus intensificaciones dogmáticas, rituales, que ya sabemos constituyen un hábito de falsas seguridades que siempre amenaza con descarriar a la razón. Desde este punto de vista, se trata de una crítica sin fin, que tiene como misión preservar la insondabilidad de lo humano, su apertura de mundos. La primera batalla de esta tradición siempre es ofrecernos otro Kant menos seguro de lo que desearían los que se resisten al carácter abierto de la experiencia histórica. Me gusta ver este libro de Nuria Sánchez Madrid en esta línea y desearía saludarlo como una máquina de producción de skepsis sobre Kant, en la mejor tradición de la tesis de Marquard. Frente a esta batalla, los que andan instalados paradójicamente en un Kant eterno, son incapaces de entender hasta qué punto se han refugiado en una actitud dogmática. El mérito de este libro consiste, justamente, no tanto en desvelar estas actitudes antifilosóficas y anacrónicas, sino en mostrarnos un Kant que no puede ser dogmatizado, un Kant inseguro, que no demanda un reaseguramiento filológico imposible (el Kant cosificado se basa sobre decisiones arbitrarias de elenco sobre los textos canónicos, que son inviables), sino que libera la potencia de la crítica frente a esas obturaciones que el propio Kant levantó con sus resabios organicistas y cosmológicos.
  • La intensidad es un concepto enigmático y clave de la filosofía de Gilles Deleuze. Las distintas perspectivas que integran este libro, desde las fuentes filosóficas, científicas y estéticas de Diferencia y repetición, contribuyen a mostrar su especificidad (es decir, su diferencia respecto al concepto de Idea, las síntesis del tiempo y el plano de la extensión).¿Tiene la intensidad un rol de esquema o mediación entre lo virtual y lo actual? ¿Es la presencia de lo virtual en lo actual? ¿Responde a la sensibilidad, en la demarcación kantiana que la distingue del entendimiento? Y, si es así, ¿da cuenta de una discontinuidad de estos planos o de su inmanencia? Son algunas de la preguntas que en estas páginas encuentran respuestas diversas, incomposibles, marcadas por la perspectiva abierta por las fuentes que rigen cada capítulo – y la mirada de cada autor y de cada autora.
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