Catálogo

  • Casas

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    La casa es un envoltorio. Ella nos protege, y en los sueños a menudo representa nuestro cuerpo. Pero si bien es un refugio, conserva una parte de misterio. Un piso que cruje es quizá un fantasma que pasa; un objeto largo tiempo perdido y encontrado es todo un pasado que resurge. Sin embargo, la casa se comparte. Salvo que uno viva como un ermitaño, nunca está solo en su casa. Esta contiene una familia, así no fuera sino por los recuerdos que dejaron quienes allí vivieron; así se crea su alma. Los deseos, expresados o silenciosos, de quienes allí habitan se cruzan, se encuentran, se oponen; así se fabrica el inconsciente de la casa.
  • ¿Por qué es importante concentrarse en el fenómeno de hacer cosas sin palabras? Por supuesto, podemos hacer cosas con palabras: los matrimonios, los bautismos, las declaraciones de culpabilidad emitidas por un juez, son ejemplos concretos de esa performatividad. Los enunciados lingüísticos no sólo sirven para constatar hechos del mundo, sino también para realizar cosas en él. Pero la performatividad entendida como mera realización material también opera en el ámbito de los materiales silentes. De hecho, esta performatividad precede históricamente a la lingüística, al menos si aceptamos que primero hubo oxidación y cristalización, y luego contratos bilaterales, sonetos y teorías sociales.
  • Cada día que pasa, sentimos que peligra más y más la vida de los vivientes en este mundo: cambio climático, sequías, erosión de los suelos por monocultivos, uso de sustancias pesticidas tóxicas para todo tipo de vida, comunidades (humanas, animales, vegetales) que son desplazadas desde sus lugares de habitación por emprendimientos industriales, tala de bosques, uso de terrenos para cría de animales de producción, etc. Las comunidades (de los) vivientes están constantemente amenazadas porque uno de los modos de lo viviente (lo humano) se asentó sobre la faz de la tierra desde la creencia de ser dueño y señor de todo el resto. Nos corresponde, desde la filosofía, la tarea de pensar esa comunidad (que somos) con todos los vivientes. Así lo hacen, a lo largo de estas páginas, Sebastián Chun, Gabriela Balcarce, Idoia Quintana Domínguez, Mónica B. Cragnolini, María Luisa Pfeiffer, Juan Pablo Sabino, Hernán J. Candiloro, Guadalupe Lucero y Paula Fleisner.
  • Este libro atesora memorias: la idea de inconformidad como impugnación de las formas establecidas, la crítica de las figuras de sujeto y subjetividad, la postulación de las demasías como rarezas insumisas, el elogio de una común debilidad indócil frente al imperativo de la fuerza. La práctica de una escritura que se impide el uso del verbo ser para averiguar qué le pasa al pensar cuando no ancla en atributos fijos ni en esencias.
  • A través de un intenso y sutil diálogo con su nieta Zohra, Jean Ziegler sostiene en este libro que el capitalismo –y el orden caníbal que este impuso sobre el planeta– tiene que ser destruido. Ni mejorado ni retocado, sino que radicalmente destruido para que sea posible inventar una nueva organización social y económica del mundo.
  • En este libro, Renaud Garcia realiza una crítica anarquista o socialista a la deconstrucción. ¿La naturaleza humana? Ficción peligrosa. ¿La razón analítica? Instrumento de uniformización cultural. ¿La verdad? Objeto relativo que esconde dispositivos de poder. ¿El lenguaje? Carcelero de la creatividad. ¿El universalismo? Fachada de Occidente para dominar el mundo. ¿El cuerpo? Materia moldeable a merced de las innovaciones tecnológicas. Tales son los lugares que se han vuelto comunes del pensamiento de la deconstrucción.
  • Si la percepción es un tamiz, ¿qué decir de lo que pasa a través de sus redes, qué decir de lo que se le escapa? ¿Qué queda entonces de las percepciones no calificadas, de las sensaciones desvanecidas, de las cosas que apenas anotamos, apenas esbozamos? ¿Cuáles son sus influencias, sus acciones en nosotros? ¿Dónde se alojan los miedos nocturnos inexpresables, los horrores agazapados tras los ojos cerrados y la epifanía vivida por Chandos ante la visión de una regadera olvidada junto a un árbol? ¿Qué economía subterránea se trama más acá de lo que hace mundo? ¿Qué hay, finalmente, del mundo más acá del lenguaje? ¿Qué hay del infra-mundo? […] El infra-mundo es el ambiente de las sensaciones no objetivadas, de las impresiones inconscientes, de los acontecimientos que apenas notamos, o que no notamos lo suficiente como para recordarlos. Los territorios recubiertos por lo sensible son vastos. Su administración es riesgosa, precaria. Lo sensible no es, sin embargo, asimilable a su formulación. En la resistencia de las formulaciones de lo sensible perdura el infra-mundo. En efecto, toda sensación esconde un impresentable que no es, sin embargo, neutralizado por la percepción, algo que solo está enmascarado. Así, el espacio sensible no es reductible al espacio de representación.
  • El título “El Porvenir de Hegel” se presenta como una afirmación, como una respuesta, anticipada y positiva, a la pregunta ¿tiene Hegel un porvenir? Esta pregunta se plantea inevitablemente al final de un siglo en cuyo curso el pensamiento filosófico, al mismo tiempo que celebra la grandeza de Hegel y reconoce su deuda con él, se comprometió decididamente en un movimiento de distanciamiento, si no de rechazo, ante la forma que dicho pensamiento juzgaba como totalizante e incluso totalitaria, y que se creía plegada en el idealismo especulativo. Hoy es imposible considerar el porvenir de Hegel como adquirido o reconocido pasivamente. Este porvenir debe él mismo advenir; todavía tiene que ser experimentado y formado. La presente obra intenta abocarse a dicha formación.  
  • En este ensayo, Zineb Fahsi –profesora y practicante de yoga–, lleva a cabo una crítica al yoga contemporáneo. ¿Cómo esta práctica meditativa antigua, desarrollada por pequeños grupos marginales en la sociedad india a mediados del primer milenio antes de nuestra era, cuyo objetivo era liberar el alma humana del ciclo de los renacimientos (samsara), se ha propagado por Occidente llegando a transformarse en una perfecta herramienta de despolitización al servicio del capitalismo en su fase neoliberal?
  • Este libro pone en escena ciertos modos de funcionamiento de los regímenes de visibilización y de imaginación que modelan a los cuerpos, a sus modos de relacionarse y de aparecer en la cultura, terreno donde, como sabemos, se (re)elaboran las biopolíticas que le dan forma a lo que en la matriz heterosexual se reconoce como “vida vivible” o, incluso, sencillamente, como “vida” o “humanidad.”
  • El ambiente artificial en el que se despliega la vida en el planeta potencia un conjunto de interrogantes –algunos ya clásicos, otros novedosos– sobre los modos de existencia de los artefactos, sistemas y objetos técnicos que permean cada una de nuestras acciones. Parte importante de estos interrogantes se ocupa de las transformaciones que este ambiente artificial genera en la experiencia moral, política y cognitiva de los individuos, instituciones y sociedades
  • La noción de Ley está siempre en una situación paradojal: sus presupuestos son puestos en duda constantemente, pero la Ley sigue imperando. Massimo Cacciari atraviesa en este libro diversos ámbitos del pensar contemporáneo en los que la noción de Ley muestra ese carácter paradójico: desde el ámbito jurídico (Schmitt) al matemático (Brouwer); desde la pintura (Malevic, Klee, Mondrian) a la reflexión sobre la actividad artística (Florenskij); desde el ejercicio literario (Kafka) al pensamiento filosófico (Rosenzweig).
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