Catálogo

  • ¿Y si fuera tiempo para dejar de querer tener razón y aprender a no tenerla? Nuestra época es la del escándalo generalizado. De la mañana a la noche, de la cama al living, en vacaciones o reuniones familiares, cualquier ocasión es buena para indignarse. A veces el escándalo es político, otras económico; a veces moral, otras religioso; a veces ecológico, otras estético. En adelante, todos los campos de la vida parecen ser afectados por imperfecciones, tonterías, horrores que suscitan nuestra rabia más o menos virtuosa. ¿Qué significa este reflejo de indignación? ¿Qué dice de nosotros, y, sobre todo, del modo en que pensamos? Para Laurent de Sutter, lo que la indignación encarna quizás no sea otra cosa que el impasse de lo que sin embargo la alimenta: nuestra obsesión por la razón. La edad del escándalo es la del triunfo de la razón. Si queremos terminar con el escándalo, entonces hay que preguntarse cómo podemos llegar a librarnos de la razón.
  • Inconformidad no es estado de infelicidad como la insatisfacción. Si la insatisfacción se queja por el mundo que tenemos o por algo que la vida no nos da, inconformidad insiste como deseo que se suelta de lo existente. El deseo llega de visita a las formas, las habita, atraviesa sus extensiones, pero no quiere quedar atrapado en ellas. En la insatisfacción, el deseo (enredado) se levanta de mal humor pierde sus mejores horas en quehaceres de mantenimiento de las formas, contrae obligaciones, se vuelve demandante de todo y termina convencido de que la vida le debe satisfacción Inconformidad no es reacción del alma frustrada. No deviene del desencanto ni deriva de la desilusión. Frustración, desencanto, desilusión, son reclamos de la conformidad decepcionada. La decepción es venganza de creyentes que sienten sus expectativas estafadas. Inconformidad respira un aliento sin fin, un movimiento en el que el deseo se inspira y se disuelve en el aire.
  • Sea en los debates académicos o en las noticias, se nos recuerda constantemente que el mundo enfrenta retos trascendentales, efectos de un mundo común globalizado donde las infraestructuras de desplazamiento (de mercancías, ideas, gente) proliferan constantemente alimentadas por el extractivismo. Sin embargo, cuando se discute cómo enfrentar esos retos, parece que la única respuesta consiste en nuevas formas de extractivismo y más infraestructuras de desplazamiento. Este libro es, sobre todo, una invitación a explorar el terreno en el que puede prosperar una imaginación política que abrace lo incomún y cultive el emplazamiento. Plantea un reto: cómo, en un contexto donde para muchos las infraestructuras de desplazamiento son todo lo que hay, se pueden generar infraestructuras de emplazamiento robustas.
  • La noción de Ley está siempre en una situación paradojal: sus presupuestos son puestos en duda constantemente, pero la Ley sigue imperando. Massimo Cacciari atraviesa en este libro diversos ámbitos del pensar contemporáneo en los que la noción de Ley muestra ese carácter paradójico: desde el ámbito jurídico (Schmitt) al matemático (Brouwer); desde la pintura (Malevic, Klee, Mondrian) a la reflexión sobre la actividad artística (Florenskij); desde el ejercicio literario (Kafka) al pensamiento filosófico (Rosenzweig).
  • Esta serie de intervenciones heterogéneas intentan pensar la problemática relación entre historia y destrucción desde el punto de vista de la planetarización del nihilismo y el consecuente agotamiento del orden categorial moderno, incluyendo el universitario. Para tal efecto, se renuncia a un discurso disciplinario hegemónico y se elaboran interrogantes que resuenan a nivel histórico, teórico y literario. Se trata de pensar los procesos flexibles de acumulación, las formas post-fordistas de violencia, la transformación del Estado, la guerra y la soberanía, en tensión con otras formas históricas de imaginación que resisten su total nihilización.
  • Oferta!

    Heautonomía absoluta

    El precio original era: $ 20.000.El precio actual es: $ 18.000.
    En Heautonomía absoluta, Raimundo Edwards y Miguel Ruiz realizaron un trabajo de reflexión en torno al libro, al formato de publicación, aprovechando o, más bien, haciéndose cargo del pasar de las páginas como si fuera una suerte de montaje fílmico a partir de material encontrado. Raimundo Edwards establece ciertos criterios para la recolección de imágenes, las cuales son traducidas mediante scanner a formato digital, para luego ser trabajadas, intervenidas vía software.
  • Sin stock
    Oferta!

    Haciendo de puta

    El precio original era: $ 14.000.El precio actual es: $ 9.600.
    Melissa Gira Grant nos interpela sobre qué es lo que hay detrás de ese rechazo socialmente compartido hacia el trabajo sexual. No indaga en las causas del ejercicio de la prostitución, sino que reflexiona en torno a qué derechos se les están reconociendo a las mujeres en la actualidad, desnudando así cómo opera un elemento de control social y de represión sexual. Control y represión –creemos nosotras– de la mujer convertida en prostituta, porque tras ella está la posibilidad de una cierta subversión cultural.
  • ¿Puede Antonio Gramsci, un pensador fragmentario más parecido a Friedrich Nietzsche y a Walter Benjamin que a Hegel o Croce, ser reducido a las interpretaciones que hoy se hacen, de un lado y del otro, de que su filosofía ha muerto? Su lectura y las interpretaciones que ofrece este libro -titulado a propósito de la burocratización de los saberes académicos y de la monumentalización de los archivos, Gramsci en las orillas– parece indicar que el legado de los libros incompletos está ahí como ese «peligroso suplemento» que activa las potencialidades de la teoría política. Prueba de ello, es el libro que el lector tiene en sus manos como invitación a la reescritura de la imaginación política y orillera del legado y la herencia del «lenguaje vivo» de Gramsci.
  • No hay crisis climática. Hay una voluntad política de que el clima esté en crisis. Esta es la tesis que Mark Alizart defiende en este libro brillante y provocador. Cuando los Estados no solo permiten que se incendien los bosques, sino que llaman a prenderles fuego; cuando no solo se contentan con ignorar el Acuerdo de París, sino que lo destrozan en público; cuando no se limitan a dudar de los científicos, sino que los amenazan, entonces podemos afirmar que están haciendo todo para que el planeta sea destruido. La crisis produce sus ganadores. Hay individuos que apuestan por el colapso del mundo como si se tratara de valores bursátiles a la baja. Frente a este verdadero golpe “carbofascista” urdido contra la humanidad, modificar nuestros comportamientos individuales no basta. Es necesario volver a pensar las condiciones de una revolución en favor de un verdadero “ecosocialismo”.
  • El ambiente artificial en el que se despliega la vida en el planeta potencia un conjunto de interrogantes –algunos ya clásicos, otros novedosos– sobre los modos de existencia de los artefactos, sistemas y objetos técnicos que permean cada una de nuestras acciones. Parte importante de estos interrogantes se ocupa de las transformaciones que este ambiente artificial genera en la experiencia moral, política y cognitiva de los individuos, instituciones y sociedades
  • Geschlecht III es un texto que parecía perdido para siempre. En los años 1980 Jacques Derrida había proyectado una serie de cuatro ensayos que contiene la parte sustancial de su explicación (Auseinandersetzung) ante el pensar de Heidegger. Hasta su publicación en 2018, la parte principal de este proyecto, que el lector tiene ahora en sus manos por primera vez traducido al castellano, había permanecido inédita. Geschlecht, palabra alemana intraducible, amalgama polisémica bastante seductora que ha magnetizado a Jacques Derrida: sexo, raza, familia, raigambre, estirpe, tronco, generación, línea, especie, género, pueblo, nación, humanidad, todo eso hace al “Geschlecht“ suficientemente propicio y atractivo para el pensamiento derridiano, que se esfuerza por hablar de aquello que Heidegger habría tenido, en apariencia, dificultad para abordar, a saber, los temas políticos y sexuales que consideraba como demasiado ónticos y derivados como para merecer una discusión o un pensamiento, y que tiende, en todo caso, a pasar en silencio.
Ir a Arriba