-
Sin stockLa lucha por el aborto en Chile no es nueva, no lo es en su historia de militancias ni como materia de salud pública, no es tampoco una reivindicación propia de las protestas de la última década ni exclusiva de la marea feminista que se ha esparcido por varios lugares del mundo y que en Argentina se ha teñido particularmente de verde, contagiándonos con la fuerza de sus pañuelos.
-
Oferta!El nacimiento del deseo reúne diez ensayos que indagan el vínculo del deseo con la rivalidad, el conflicto y la paranoia. No deseamos lo que queremos, lo que nos conviene, o lo que nos brinda bienestar o felicidad. El deseo se impone por fuera de la voluntad y nos deja en la penosa situación de defendernos de él inútilmente. Pero el deseo es también aquello que pone en movimiento la vida. Y en esa medida, esconde en su seno un enigma: ¿quién pone en movimiento al deseo? Florencia Abadi es filósofa y escritora. Nació en Buenos Aires en 1979. Es Doctora en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora de CONICET y profesora de Estética en los Departamentos de Filosofía y de Artes de la UBA. Su campo de trabajo es la estética, los afectos y la filosofía de la historia, en intersección con la mitología comparada, la filosofía griega clásica y el judaísmo.
-
Sin stockMelissa Gira Grant nos interpela sobre qué es lo que hay detrás de ese rechazo socialmente compartido hacia el trabajo sexual. No indaga en las causas del ejercicio de la prostitución, sino que reflexiona en torno a qué derechos se les están reconociendo a las mujeres en la actualidad, desnudando así cómo opera un elemento de control social y de represión sexual. Control y represión –creemos nosotras– de la mujer convertida en prostituta, porque tras ella está la posibilidad de una cierta subversión cultural.
-
Oferta!En Universales. Feminismo, deconstrucción, traducción, Étienne Balibar problematiza la noción de universal, clarificando los debates sobre el sentido y el valor del universalismo. Esta noción, discutida calurosamente hoy en día (podríamos hablar de una “querella del universalismo” como antes, a propósito del humanismo) no podría ser unívoca, debe ser pluralizada, o más bien diferenciada, por dos razones cuyo conjunto produce una dialéctica sin fin establecido: por una parte, toda enunciación del universal (por ejemplo, los “derechos del hombre”) está situada en un marco geográfico e histórico (que podemos llamar: una civilización) que la afecta en su forma y contenido; por otra parte, la enunciación de lo universal no es tanto un factor de unificación de los seres humanos, como de conflicto entre ellos y con ellos mismos. La traducción fue realizada por Jacques Lezra, Iván Trujillo y Francisca Gómez, quienes además contribuyeron con los posfacios a la obra.